¿Qué significa que una deuda prescriba?
Que, pasado un tiempo marcado por la ley, el acreedor pierde el derecho a reclamar el pago. La deuda puede seguir existiendo “moralmente”, pero ya no es exigible judicialmente.
¿Cuáles son los plazos de prescripción más habituales?
- Deudas con Hacienda → 4 años (10 si hay fraude fiscal grave).
- Préstamos y tarjetas de crédito → 5 años.
- Recibos de luz, gas, agua, teléfono, honorarios profesionales → 3 años.
- Impago de alquileres o contratos privados → 5 años.
¿Qué pasa si la deuda llega a juicio?
El plazo de prescripción se interrumpe automáticamente y vuelve a empezar una vez finalizado el procedimiento. Tras una sentencia firme, el acreedor tiene 5 años para ejecutar la resolución.
¿Cómo se interrumpe la prescripción?
El plazo vuelve a contar desde cero si:
- Te reclaman la deuda formalmente (judicial o extrajudicial).
- Reconoces el pago pendiente.
- El acreedor realiza un acto para exigir el cumplimiento.
¿Por qué es importante conocer estos plazos?
Porque saberlos te permite:
- Evitar reclamaciones fuera de tiempo.
- Defenderte frente a bancos, Hacienda o empresas.
- Reclamar con fundamento tus derechos como trabajador y ciudadano.
Si tienes alguna duda, contacta con la Asesoría Jurídica de Valorian