¿Por qué el riesgo cardiovascular es diferente en las mujeres?
A los factores de riesgo tradicionales (tabaco, sedentarismo, colesterol o estrés), en nuestro caso se suman los factores hormonales. Durante la edad fértil, los estrógenos actúan como una capa protectora natural para nuestras arterias. Sin embargo, con la llegada de la menopausia, esa protección disminuye drásticamente, igualando y a veces superando el riesgo frente a los hombres. Además, condiciones como la diabetes gestacional, la preeclampsia durante el embarazo o el síndrome de ovario poliquístico elevan significativamente la probabilidad de sufrir problemas cardíacos en el futuro.
¿Cuáles son los síntomas?
Aunque el dolor fuerte en el pecho o el brazo izquierdo puede aparecer, las mujeres presentamos con mucha frecuencia síntomas atípicos que solemos minimizar, confundiendo un problema grave con simple estrés, ansiedad o un virus estomacal. Debes pedir ayuda médica inmediata si experimentas:
- Fatiga extrema o falta de aire repentina sin motivo aparente.
- Dolor en la mandíbula, el cuello, la nuca, la parte alta de la espalda o la boca del estómago.
- Mareos, sudor frío intenso, náuseas o vómitos.
¿Por qué las cifras de mortalidad siguen siendo más altas en mujeres?
La Sociedad Española de Cardiología señala dos grandes barreras. La primera es social: las mujeres tendemos a priorizar el cuidado de los demás frente al nuestro, tardando mucho más tiempo en acudir a urgencias cuando nos sentimos mal. La segunda es médica: debido al desconocimiento histórico de nuestros síntomas atípicos, a menudo hemos sufrido diagnósticos tardíos.
¿Qué podemos hacer para protegernos y prevenirlo?
La buena noticia es que hasta el 80% de los eventos cardiovasculares prematuros se pueden prevenir con hábitos diarios:
- Chequeos regulares: Especialmente a partir de los 45 años, controla tu tensión arterial, los niveles de azúcar y el colesterol. La hipertensión es silenciosa y muy dañina.
- Muévete más: Integra 30 minutos de ejercicio moderado al día (caminar a buen ritmo, nadar, bailar).
- Gestión del estrés: El agotamiento crónico y la falta de descanso sostenida inflaman el organismo y dañan el corazón. Priorizarte, descansar y desconectar no es un lujo, es una prescripción médica.